lunes, 28 de mayo de 2012

Importancia del conocimiento


Los egipcios apreciaban mucho la ciencia y el conocimiento era la superioridad natural que conferia en la existencia, al hombre cultivado sobre la masa de los hombres comunes. Ella separaba a los gobernantes de los gobernados, aquel que habia realizado estudios superiores, y se habia convertido en escriba, llegaba al primer grado de la carrera administrativa y tenia asegurado el pan para toda la vida para él y su familia.





El conocimiento de la escritura era una ciencia sagrada y en la época antigua, la escuela de escribas se encontraba en la corte real, pero en el Reino Nuevo se organizaron de forma diferente. La escritura era, sobre todo, la palabra de dios y se creia inventada por el dios Toth, que enseñó a los habitantes de Egipto a utilizarla.

sábado, 26 de mayo de 2012

La medición del tiempo

La división del día en 24 horas, así como el año de 365 días, se lo debemos a los antiguos egipcios. Es posible que el sistema de horas se estableciera en aquellas sociedades por motivos religiosos, pues la palabra egipcia correspondiente a hora equivalía también a "deber sacerdotal", palabra de la misma raíz que "vigía de las estrellas" (o vigía del tiempo). Estos vigilantes de las estrellas desempeñaban sus deberes sacerdotales anotando la aparición de los decan (determinadas estrellas o constelaciones) en el horizonte oriental. Dividían la noche en doce horas, de intervalos iguales, señalándose cada hora por la aparición del decan correspondiente.

Dividiendo en partes el día y la noche lograron realizar estrategias y artilugios que podemos definir como relojes o instrumentos de medición del tiempo.

Los Egipcios, alrededor de año 3500 a.d.C., alzaron obeliscos cuyas sombras indicaban el mediodía, y el día más largo y el más corto del año. Posteriormente añadieron más marcas en la base del obelisco para dividir el día en más partes. 

Reloj solar. La determinación de las horas diurnas se realizaba mediante cuadrantes solares; el largo de la sombra proyectada sobre una superficie plana y se medía con una escala graduada.

La determinación de las horas nocturnas se hacia por medio de clepsidras o relojes de agua, y también con relojes estelares.
Las clepsidras eran recipientes de piedra de grandes dimensiones; tenía una escala horaria grabada en las paredes interiores (las paredes exteriores estaban decoradas con inscripciones o figuras de las divinidades relacionadas con el tiempo. Las fracciones temporales se medían, llenando o vaciando el recipiente, según un sistema preciso de marcas en las paredes.

Usando unas plomadas llamadas merkhets, los egipcios podían determinar la hora durante la noche, siempre que las estrellas fueran visibles.Usados desde al menos el 600 a. C., dos de esos instrumentos estaban alineados con la Estrella Polar, indicando un meridiano. Observando cómo unas determinadas estrellas cruzaban la línea creada con los merkhets, se podía calcular con precisión la hora.
Hay evidencias de estos inventos, por ejemplo en un fragmento de una inscripción de la época de Amenofis I se hace mención de uno de estos relojes de agua de un solo agujero.
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Últimas dinastías. Breve resumen

Cronograma:

Cronología y hechos relevantes:

DINASTÍA
Gobernante
Hechos relevantes
XXVIII
Amirteo
404 a 399 a.C.
Descendiente de los reyes saítas de la dinastía XXVI. Amirteo dirigió una rebelión contra Artajerjes II, triunfante en parte de Egipto, aunque no llegó a controlar mucho territorio.
XXIX
Neferites I
399-393 a.C.
Trasladó la capital a Mendes, ciudad situada más al centro de delta del Nilo que la septentrional Sais, indicando quizás un fuerte resurgir del poder real
Acoris
393-380 a.C.
Fue el faraón más importante de la dinastía XXIX.Egipto había sido aliado de la ciudad griega de Esparta. Habían luchado juntos contra Persia durante 400 años. Sin embargo, Acoris tuvo que buscar nuevos aliados. Concertó alianzas, con Evagoras I, el rey de Salamina, que estaba en el exilio y Acoris lo llevó de nuevo a Chipre en 387 a. C., donde le sirvió como virrey de Egipto. Y firmó un tratado con Atenas en 389 a. C., que poseía una gran marina de guerra.
En esta época se acuñaron las primeras monedas egipcias para pagar a los mercenarios.
XXX
Nectanébo I
380-362 a.C.
Nectanebo I consiguió el control sobre Egipto en noviembre de 380 a. C., pero pasó la mayor parte de su reinado defendiéndose de los intentos persas de reconquista, con la ocasional ayuda de Esparta o Atenas.
Expulsa a los persas de Egipto
Teos
362-360 a.C.
Invadió los territorios del Levante mediterráneo (actuales Siria e Israel) con cierto éxito, hasta que fue depuesto por su hijo Tjahepimu que aprovechó la impopularidad de Teos para nombrar faraón a su propio hijo, Nectanebo II
Nectánebo II
360-343 a.C.
Es vencido por Artajerjes III Oco en 343 a. C.
XXXI
Artajerjes III
343-338 a.C.
En 343 a. C. derrotó a Nectanebo II, el último faraón de la dinastía XXX. Convirtió Egipto en satrapía Persa. Fue asesinado por su visir Bagoas en 338 a. C., le sucedió en el trono su hijo Arsés.
Arsés
338-336 a.C.
Durante el reinado de Arsés, al menos un personaje egipcio reclamó el trono, pero él lo hizo desistir.
Soberano títere, manejado por Bagoas
Darío III
336-332 a.C.
Último rey persa, aqueménida.
Dario viendo que su ejército era derrotado una y otra vez, se puso a la cabeza para intentar detener el avance de Alejandro, pero en la batalla de Issos (12 de noviembre de 333 a. C.) la victoria fue de Alejandro.

Nota:
Leer lo referente a Egipto en enlace de wikipedia de Alejandro Magno

DINASTÍAS XXIV A XXVI. Resumen

DIN. XXIV de Sais (727-715)
Tefnakht (730-720) detronó al último faraón legítimo de la Dinastía XXIII, Sesonquis IV, aprovechando la debilidad de las dinastías anteriores.
En ese mismo período, Piânkhi de Nubia (747-716 Dinastía XXV) invadió Egipto, intentando obtener todo el control, lo que le enfrenta con Tefnakht.
El sucesor de Tefnakht, Benkenrinef (720-715) fue un gran legislador que suprimió la esclavitud por deudas cien años antes que Solón en Grecia.

Durante esta época, aproximádamente, Egipto entra de nuevo en órbita mediterránea, a través de sus relaciones con Mileto, en Asia Menor. Los poderes feudales egipcios buscaron apoyo en Asiria para disminuir el poder centralizador de la monarquía.

DIN. XXV, Nubia/Cushita, de Napata (747-656)
Al no aceptar a Seshonquis I, el clero de Amón emigró a Napata (ciudad de Sudán), y fundó allí un reino democrático cuyo dios absoluto era Amón.
El primer faraón fue Pianki (747-716). Este rey reunificó todo Egipto, enfrentándose a Tefnakht, pero cometió el error de no destituir a los principes locales vencidos. Del fin de este rey no existe documentación.

Shabaka (716-702) fue el sucesor, aunque no se conoce bien su relación familiar con Pianki.
Shabaka residió en Tebas y reinó en todo Egipto. Renovó las construcciones y el trabajo en las canteras de Wadi Hammamat. Tuvo una relación política con Asiria muy prudente, enviando presentes a Sargón II.

Shabataka (702-690) fue sucesor del anterior. Fue salvado de la invasión del asirio Senaquerib gracias a la peste que diezmó el ejército invasor. Sin más historia relevante murió asesinado por los miembros de su propia familia.

Taharka (690-664) fue quien hizo asesinar a su antecesor. Reorganizó la administración y realizó numerosas construcciones: Columnata del templo de Amón en Karnak, Medinet Habu. Edfú, etc.

Embelleció Tanis, ciudad de su residencia. A este le sucedió Tantamani, con quien se puso fin al domínio etíope.

Los reyes de Napata tienen tumbas en contradas en Djebel Barkal que son modestas pirámides en piedra muy esbeltas.


DIN. XXVI Época Saíta (664-525)
Relieve monstrando a Psamético I. 
Tumba de Pabasa en Tebas

Esta dinastía empieza con Psamético I (664-610) con quien comienza un florecimiento en el arte egipcio hasta Psamético III (526-525), denominado "arte saíta clásico o neoclasicismo saíta".
Se realizaron grandes edificios y construcciones funerarias según lo atestiguan restos encontrados en Tell Atrib (Attribis) y en el delta (el laberinto de Hauara).

En la escultura las obras encontradas son de pequeño formato (ya que desapareció el arte monumental), pero con mucho detallismo. Destaca el retrato real de Berlín y el mobiliario funerario de la reina Tahut, esposa de Psamético II.
Hay que hacer notar que tenían predilección por las representaciones de animales.

El arte saíta no consigue muchas veces las proporciones armoniosas del cuerpo, que caracterizó al arte de la Dinastía XVIII, pero empieza a reflejar el espíritu griego, sobre todo en la forma de expresar las mejillas y el mentón.
Realizar lectura del articulo:

DINASTÍAS XXIV A XXVI. Cronología

Cronograma:

Cronología:
Año
a. de C.
DINASTÍA XXIV
DINASTÍA XXV
DINASTÍA XXVI
747-716
Pi(ankh)y
727-720
Tefnakht
Shabaka
720-715
Benkenrinef
716-702
702-690
Shabataka
690-664
Taharka
672-664
Nekao I
664-656
Tantamani 
Fin  dominio etíope
Psamético I
610-595

Nekao II
595-589

Psamético II
580-570

Apríes
570-526

Amasis
526-525

Psamético III

DINASTÍAS XXII - XXIII. Resumen

El reinado de Sheshonk I destaca como uno de los puntos culminantes del Tercer Período Intermedio.

Sheshonk I intervino de forma agresiva en la política levantina para reafirmar el prestigio egipcio en la zona. Sus inscripciones de Karnak recogen una importante expedición militar en c. 925 a.C. contra Israel y Judá, además de las principales ciudades de la Palestina meridional, incluidas Gaza y Megiddo.

El Antiguo Testamento recoge el mismo acontecimiento diciendo (IRe 14:25-26) que en el quinto año de Rehoboam "Shishak, rey de Egipto" se apoderó de los tesoros de Jerusalén, añadiendo (2Cr 12:2-9) que vino con 1.200 carros y un ejército que incluía libios y nubios.
Estas fuentes indican que la campaña se organizó en apoyo de Jeroboam, un exiliado en Egipto que reclamaba el trono de Judá. No obstante, fue en realidad la gloria de un día.

Sheshonk murió al poco de regresar a Egipto y durante los reinados de sus sucesores las relaciones con el Levante parecen haber vuelto a los contactos puramente comerciales; sobre todo se volvieron a establecer relaciones con Biblos.

Relieve con las imágenes del dios Amón, Sheshonq I y su hijo Iuput, sumo sacerdote de Amón. Templo de Amón en Karnak.

El programa constructivo de Sheshonk I incluía planes para un gran patio en el templo de Amón en Karnak; pero éste quedó sin terminar a la muerte del rey.
La entrada, conocida como "Portal Bubastita" se decoró con una narración de las victorias de Sheshonk en Palestina, una de las fuentes históricas más valiosas para todo el período.

Durante los reinados de los sucesores de Sheshonk I continuaron los esfuerzos por consolidar la unidad del reino; pero el creciente poder de los gobernadores provinciales condujo a un debilitamiento del control regio y a la consiguiente fragmentación del país. Se permitió que el cargo de "gran sacerdote de Amón" y otros puestos clave volvieran a ser hereditarios y esto facilitó el desarrollo de unas bases de poder independientes.
Osorkón I
Osorkón I hijo de Sheshonq I (su principal esposa, Karoma A), sucede a su padre, quién probablemente murió dos o tres años después de sus victoriosas campañas contra los reinos de Israel y Judá.

En Tebas, el "gran sacerdote" Harsiesis se proclamó rey y fue enterrado en Medinet Habu en un sarcófago con cabeza de halcón, una clara imitación de las tradiciones funerarias de los soberanos tanitas. Finalmente, los intentos septentrionales por imponer su autoridad sobre Tebas condujeron a la violencia. Una larga inscripción del príncipe Osorkón, hijo deTakelot II (850-825 a.C.), grabada en el Portal Bubastita (la llamada Crónica del príncipe Osorkon), describe una serie de conflictos que se produjeron cuando intentaba hacer valer su autoridad como "gran sacerdote de Amón" en Tebas frente a un grupo rival.

Durante el reinado de Sheshonk III (825-773 a.C.), y en los años siguientes, numerosos gobernantes locales (sobre todo en el delta) se volvieron virtualmente autónomos y varios se proclamaron reyes.
El primero de ellos fue Petubastis I (818-793 a.C.), quizás relacionado con la familia real de la XXII Dinastía. La localización de su base de poder es incierta; pero fue su autoridad y la de sus sucesores la que se reconoció en Tebas, en vez del gobierno de Tanis.
 Si bien algunos estudiosos asignan estos reyes locales a la XXIII Dinastía, no está claro cuál de ellos, si es que se puede hacer con alguno, debe identificarse con la XXIII Dinastía tal y como la recoge Manetón, que quizá estuviera compuesta por los sucesores de la XXII Dinastía en Tanis.

En c. 730 había dos reyes en el delta (en Bubastis y Leontópolis) y dos en el Alto Egipto (en Hermópolis y Heracleópolis); junto a éstos, y virtualmente independientes, existían un príncipe regente, cuatro grandes jefes de Ma y en Sais un príncipe del Oeste. Este último, Tefnakht (rey 727-720 a.C.) se había apoderado de todo el territorio de Menfis y el delta occidental y se estaba expandiendo hacia la parte norte del Alto Egipto., con él comienza la Dinastía XXIV de Sais.

Principales poblaciones a principios del Tercer período Intermedio 
(Historia del Antiguo Egipto. Edición IAN SHAW - Oxford)

DINASTÍAS XXII - XXIII. Cronología

Durante la XXI Dinastía, las familias gobernantes, tanto del norte como del sur, contaron con miembros con nombres patentemente libios y, como es indudable que se practicó alguna forma de aculturación, es probable que muchos más estén camuflados en los documentos con nombres egipcios.

Por lo tanto, cuando a comienzos de la XXII Dinastía el trono de Tanis pasó al jefe de los meshwesh, Sheshonk (Sheshonk I [945-924 a.C.]), se trató de la culminación de una tendencia que venía de antiguo.

Cronograma:
Cronología:
Año
a. de C.
DINASTÍA XXII
DINASTÍA XXIII
Sumos sacerdotes de Amón
945-924
Sheshonk I

Iuput I
924-889
Osorkón I

Sheshonk
890-889
Sheshonk II

Smendes
889 874
Takelot I

Iuvelot
Harsiesis
870-860
Harsiesis

Nimlot
874-850
Osorkón II

850-825
Takelot II

Osorkón
825-773
Sheshonk III


818-793

Petubastis I

787-757

Osorkón III

773-767
Pimay


764-757

Takelot III

767-730
Sheshonk III


757-754

Rudamón