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viernes, 6 de abril de 2012

REYES / FARAONES - DINASTÍA XX

La Dinastía XX da su comienzo con Sethnajt (1188-1185 a. C.), del cual no hay certeza en cuanto a su origen, aunque algunos egiptólogos creen que proviene de la extensa familia ramésida, descendiente de alguno de los numerosos hijos de Ramsés II.
Acabó con la anarquía del país y logró expulsar a los invasores extranjeros.
Aparte de la reconstrucción y la vuelta a la normalidad, poco es lo que se sabe de las líneas políticas del breve reinado de Sethnajt. Restos de su actividad constructora nos han llegado del Sinaí, Elefantina, Pi-Ramsés, Tebas y Pi-Atum (la bíblica Pithom), donde construyó un templo al dios Atum, protector de la ciudad.

Ramses III (1185-1154 a. C.). Sucesor de Sethnajt. Fue el último gran rey - faraón del Reino Nuevo. Durante su reinado se hicieron grandes reformas administrativas y sociales que acabaron con la decadencia en Egipto.

Ordenó construir importantes ampliaciones en los templos de Luxor y Karnak, así como su templo funerario y el complejo administrativo en Medinet Habu, que están entre los más grandes y mejor conservados de Egipto.
Recuperó los tributos de Nubia y Asiria con los Fortaleció al ejercito, antes debilitado y sin efectivos, pudendo así hacer frente a las revueltas de los pueblos del este y el Oeste del Delta.

A la muerte de Ramsés III, Egipto inició su decadencia (incluso su muerte parece ser causa de una intriga en palacio).
Las crisis políticas se sucedieron por diversas causas:
  • - por influencias e intromisiones extranjeras en la política egipcia
  • - por el creciente poder de los sacerdotes de Amón,
  • - por el déficit económico, y
  • - por la progresiva presenciaa de asiáticos en la corte
Los posteriores tiempos de Ramsés III, le sucedieron ocho soberanos del mismo nombre, y fue un período de crisis dinástica.

Ramsés IV (1153 a 1147 a. C.). Diseñó una gran campaña edificatoria, a escala de la Ramsés II, duplicando el tamaño de las cuadrillas de trabajadores en Deir el-Medina a un total de 120 hombres, envió varias grandes expediciones a las canteras de Uadi Hammamat y el Sinaí.
Pero no vivió lo suficiente para lograr sus metas.

Ramsés V (1147 y 1143 a. C). Ramsés V era nieto de Ramsés III, hijo de Ramsés IV y sobrino de Ramsés VI, que le sucederá. Su reinado se caracterizó aumento de poder de los sumos sacerdotes de Amón que controlaban gran parte de las tierras del país y las finanzas del Estado a expensas del faraón.

Durante su reinado fue escrito el papiro Wilbour, importante documento fiscal y de asuntos económicos generales, que manifiesta el creciente poder del sumo sacerdote de Amón, Ramsésnajt.
Tumba para Ramsés V, posteriormente usurpada por su tío Ramsés VI.

Ramsés VI (1143 a 1136 a. C.). Usurpó el trono de su sobrino, Ramsés V, también los cartuchos de reyes anteriores y mandó grabar su nombre en la lista de reyes en Medinet Habu para legitimar su reinado y realzar su autoridad.

Ramsés VII (1136 a 1129 a. C). Hijo y sucesor de Ramsés VI y su esposa Nubchesbed. Tuvo un hijo que murió antes de poder gobernar. El sucesor fue su tío Ramsés VIII.

De su reinado se recogen varios documentos administrativos y económicos y cinco himnos para el faraón. Los documentos descubiertos en la ciudad de los trabajadores de Deir el-Medina muestran la crisis económica de su época, que instan a una revuelta por los altos precios del grano. En el Papiro de Turín 1907-1908 está datado el año séptimo de su reinado.

Ramsés VIII (1129 a 1126 a. C.). Probablemente hijo de Ramsés III. Su reinado duró menos de un año, probablemente sólo tres meses y 19 días, siendo el faraón menos conocido de esta dinastía. Solamente es conocida una fecha de su reinado, el 2º día de I Peret del año 1º, grabada en la tumba de Kienebu en Tebas.

Ramsés IX (1126 a 1108 a. C.). Intentó devolver a Egipto cierta seguridad e influencia. Organizó viajes a Asia y Nubia para abrir de nuevo rutas comerciales, pero Egipto había perdido el control sobre las regiones de Asia, aunque todavía mantenía su presencia en Nubia.
Estela de Ramsés IX
Trató de revitalizar el estado patrocinando la ampliación de los templos de Karnak y Heliópolis, pero su reinado padeció de inestabilidad política y social. Las malas cosechas trajeron una época de hambruna, donde las incursiones de libios del desierto occidental y los mercenarios extranjeros avivaban los desórdenes.
El clero tebano de Amón manifestaba su considerable poder, y el sumo sacerdote de Amón, Amenhotep, se hizo representar en unos bajorrelieves de templo de Karnak del mismo tamaño que el faraón.

Ramsés X (1108 a 1099 a. C). Reinado poco documentado. Todo lo que se conoce realmente acerca de su reinado es que la inseguridad y la oleada de los robos de tumbas, que habían llegado a ser habituales bajo soberanos anteriores, continuó prosperando bajo su reinado.

Ramsés XI (1099 a 1069 a. C.). Último rey de la dinastía XX de Egipto. Con este faraón termina la época ramésida del Imperio Nuevo.
El conflicto civil era ya evidente al principio de su reinado cuando el Sumo sacerdote de Amón, Amenhotep, fue destituido del cargo por el rey con ayuda de los soldados de Nubia bajo las órdenes de Panehesy, el virrey de Nubia. Los robos de tumbas eran frecuentes por todas partes, las fortunas de Egipto disminuyeron y sus dominios asiáticos se perdieron.
Debido a la situación de caos Herihor utilizó al ejército egipcio para restaurar el orden, y llegó a ser el nuevo Sumo sacerdote de Amón. Ramsés XI en el decimonoveno año de reinado estableció un triunvirato, con Herihor que gobernaba Tebas y el Alto Egipto, y con Esmendes que controlaba el Bajo Egipto. Herihor acumuló poder y títulos a costa de Panehesy, el virrey de Nubia, a quien él había expulsado de Tebas. Esta rivalidad originó la guerra civil. En Tebas, Herihor usurpó el poder, sin deponer a Ramsés, simplemente ignorando la autoridad de rey.

Herihor (1080-1074 a. C.) fundó la Dinastía XXI de Reyes y Sacerdotes, ya del Tercer Período Intermedio.

lunes, 2 de abril de 2012

BATALLA DE QADESH

 
En la primavera de su quinto año de reinado, alrededor de 1284 a.C., Ramses II guió a su ejército africano hacia un enfrentamiento con la coalición asiática reunida por Muwatalli, el rey de Hatti (los hititas). La batalla debia librarse en la importante ciudad de Qadesh, que dominaba los valles del rio Orontes y la llanura de Beqaa, rutas principales a lo largo de los cuales fluia el comercio entre la costa mediterránea y Siria.

Qadesh se hallaba, además, en el límite más alejado de la influencia tanto egipcia como hitita, de modo que, durante sesenta años o más, en tiempos de Ajenatón, en Egipto, y Suppiluliuma I, en Hatti, habia sido la principal causa de conflicto entre las dos superpotencias de la época.
La batalla más antigua de la historia de la humanidad cuyo desarrollo puede reconstruirse al detalle gracias a los escritos de los muros del Templo de Amón en Karnak.
Los combatientes eran Ramsés II y el rey hitita Muwatallis, y lo que estaba en juego era el dominio de Siria.


El ejército egipcio enviado a la batalla estaba formado por cuatro divisiones, con un total de 20.000 hombres.
A la cabeza se encontraba la División Amón (dirigida por Ramsés) seguida a poca distancia por la División Ra, mientras que las divisiones Ptah y Seth se mantenian alejadas formando la retaguardia.
Una falsa información difundida por unos espias hechos prisioneros por Ramsés, indujo a pensar que el enemigo hitita se habia retirado, y Ramsés ordenó cruzar el Orontes ignorando que las tropas hititas se escondian tras la ciudad, con un total de 3.500 carros y una División de Infanteria compuesta por 8.000 hombres.



Ramsés alcanzó el lugar de reunión frente a Qadesh, y allí acampó ignorando que las fuerzas hititas comenzaban a desplegarse. Al acercarse la División Ra, sin sospechar el peligro, su flanco derecho, sufrió la carga devastadora de los carros hititas.






La División Ra, atacada por sorpresa, quedó rota y dispersa. Los supervivientes de la emboscada hitita huyeron hacia en Norte, en dirección al campamento egipcio con los carros egipcios pisándoles los talones.
La División Ptah, todavía estaba saliendo del bosque de Robaui, y cruzaba la orilla occidental del rio, demasiado lejos como para poder ayudar a la unidad atacada.


El campamento fue invadido y la División Amón sufrió grandes pérdidas. El faraón y su guardia lucharon fuertemente por salir al encuentro de la División Ptah que se acercaba por el Sureste.
Muwatallis, envió el completo de sus tropas de carros contra Ramsés, manteniendo a la Infanteria al otro lado del rio.
Mientras, por el Noroeste, se acercaban las fuerzas mercenarias de Amorreos enviadas por el visir egipcio.
Con su valiente, aunque arriesgada acción, el faraón ganó tiempo suficiente para que las fuerzas de choque amorreas y la División Ptah, llegaran al escenario destrozando los carros hititas.
Entretanto, la Infanteria de  Muwatallis, seguia sin intervenir siendo inútil cualquier aportación de ésta, en vista del ingente número de tropas egipcias.

Al final, ambos ejércitos sufrieron graves pérdidas. Ramsés II obtuvo la victoria moral pero la batalla quedó indecisa.
El equilibrio de fuerzas entre los dos paises hizo que ambos bandos comprendieran sus limitaciones, acabando en el acuerdo entre ambos imperios de no agresión, en lo que fue el primer Tratado de Paz de la historia del que se tiene constancia.

El Proyecto de Tratado, grabado en lengua acadia sobre una tableta de plata sellada por Hattusil III (sucesor de Muwatallis en el trono hitita) se mandó a Ramsés en su capital de Pi-Ramsés. El tratado, ligeramente retocado en Egipto y aprobado por Ramsés, fue devuelto a Hattus (capital del reino hitita). El ejemplar sellado por Hattusil III, dirigido a Ramsés II, en el que se compromete bajo juramento, fue depositado a los pies del dios Ra y su traducción egipcia se grabó en los muros del Templo de Amón en Karnak y del Ramesseum, el ejemplar que contenia el juramento de Ramsés, se depositó en Hattus, a los pies del dios Teshub, y transcrito en tablas de arcilla, se conservó en los archivos reales, donde fue hallado.




Los Pueblos del Mar

La serie de fallidas cosechas en el norte y este de las zonas del Mediterráneo, alrededor de los siglos XIII y XII a.C. provocó grandes migraciones por Anatolia y levante.
Debido a estos problemas agrícolas los hititas, ya en declive, se vieron afectados por una gran hambruna.Merenptah, faraón de la Dinastía XIX les envió grano a los hititas. Además, muchas poblaciones céntricas de Micenas quedaron destruídas durante estos tiempos.
Entre los emigrantes mediterráneos de la época había una laxa confederación de grupos étnicos procedente del Egeo y Asia Menor que los egipcios conocieron como pueblos del mar. Algunos grupos de estos (Los peleset, lukka y sherden) aparecen representados como mercenarios luchando del lado de Ramsés II (1279-1213 a.C.) en la batalla de Kadesh. 

Durante el Período Ramésida, los pueblos del mar aparecen descritos y representados una lista de donaciones a los templos del reinado de Ramsés III (1184-1153 a.C.), en los relieves de Medinet Habu y Karnak, además de en el Gran Papiro Harris.  Lo cual indica que los pueblos del mar no se limitaban sólo a actos esporádicos de bandalismo y saqueo, sino que formaban parte de un significativo movimiento de pueblos desplazados que migraron a Siria-Palestina y Egipto.

La intención de estos pueblos era asentarse en las zonas que atacaban, porque no aparecen representados como meros ejércitos de guerreros, sino también como familias enteras que llevaban consigo sus posesiones en carros tirados por bueyes.
El estudio de los nombres tribales recogidos por los egipcios y los hititas ha demostrado que se puede relacionar a varios grupos de los pueblos del mar con zonas de origen concretas y con los lugares donde terminaron asentándose. De este modo:
  1. los ekwesh y los denen posiblemente puedan relacionarse con los griegos aqueos y dáñeos de la Ilíada,
  2. los lukka procedieron de la región de Licia en Anatolia
  3. los sherden tuvieron su origen en Cerdeña 
  4. los peleset se pueden identificar casi con seguridad con los filisteos bíblicos (quienes dieron su nombre a Palestina).
  5. los shekelesh, se les menciona en textos como los Anales de Ramsés III y en algunos textos ugaríticos, así como en la Estela de Kom el-Ahmar (del reinado del faraón Merneptah), donde se detalla que estaban aliados con los libios a fin de invadir Egipto por su margen occidental
  6. los teresh, serían los Tirrenos. El origen concreto de los Teresh se situaría en la zona de Lidia (al oeste de Anatolia). Heródoto los mencionaba origen del mítico pueblo etrusco. 
En el quinto año de reinado de Merenptah (1213-1203 a.C.) ocurre el primer ataque de los pueblos del mar aliados con los libios (los meshwesh) contra el Delta egipcio. Según los relieves de Merenptah en uno de los muros del templo de Amón en Karnak y en el texto de una estela procedente de su templo mortuorio (la llamada Estela de Israel), el soberano consiguió repelerlos con éxito, matando al menos a seis mil de ellos y poniendo en fuga al resto.

Las excavaciones de Moshe Dothan en la ciudad filistea de Ashdod, en 1962-1969, descubrieron un estrato de incendio fechado en el siglo XIII a.C. que quizá corresponda a la campaña levantina del faraón Merenptah o a la propia llegada de los peleset.

Seevölker
Batalla del Delta entre Ramsés III y los Pueblos del Mar en el siglo XII a. C. 
Templo de Medinet Habu, Tebas.

Desde el punto de vista egipcio, la confrontación final con los «pueblos del mar» tuvo lugar en el año octavo del reinado de Ramsés III, en un momento en el que probablemente ya habían capturado las ciudades sirias de Ugarit y Alalakh. Atacaron Egipto por mar y tierra, siendo la batalla naval representada en los celebrados relieves de los muros externos del templo mortuorio de Ramsés III, en Medinet Habu.

Esta victoria protegió a Egipto de una invasión abierta desde el norte, pero fue finalmente la más insidiosa infiltración de gentes libias procedentes del oeste la que tuvo éxito como medio de conseguir el control de Egipto.

martes, 27 de marzo de 2012

REYES / FARAONES DINASTIA XIX

Hay un total de ocho reyes en esta dinastía, aunque sólo destacaron los cuatro primeros. Después, la monarquía egipcia comenzaría a perder poder e influencia internacional. Nunca más recuperaría aquella situación privilegiada.
Los nombres que figuran a continuación son los helenizados, los más comunes, seguidos de las transcripciones en castellano de sus títulos: el Nombre de Trono  o de Nesut-Bity, y el Nombre de Nacimiento o de Sa-Ra, los más utilizados por estos faraones en inscripciones y monumentos.



Ramsés I, Menpehtyra Ramsés
Chaty (visir) del último faraón de la Dinastía XVIII, Horemheb. Siguió todos sus preceptos y continuó la lucha en la frontera siria. Gobernó cuando era de avanzada edad, y sólo reinó un año y cuatro meses. Por ello eligió como corregente a su hijo y futuro sucesor para asegurar mejor los cimientos de la nueva dinastía.


Seti I, Menmaatra Sethy
Hijo del anterior. Es uno de los grandes faraones de la historia, y sus 16 años de reinado sirvieron para recuperar la mayoría de las colonias perdidas por Ajenatón. También fue una época de grandes construcciones, como el fabuloso templo de Abidos. Egipto recuperó gran parte del oro perdido.




Ramsés II, Usermaatra Ramsés
Hijo del anterior, quizás el faraón más famoso de la Historia Egipcia. Tuvo un reinado excepcionalmente largo (67 años). A lo largo de su larga vida lucho para que Egipto mantuviera su imperio. En la célebre Batalla de Kadesh contra los hititas que acabó en tablas, firmó un buen tratado de paz, finalizando así una enemistad que duraba siglos. Fue el monarca que más actividad constructora registró, ampliando como nunca todos los templos del país, y creando algunos más, como el bello Abu Simbel, incluso fundando una nueva capital en el Delta, Pi-Ramsés.




Merenptah, Baenra Merenptah
El largo reinado de su padre hizo que llegara al poder, ya que sus hermanos mayores habían muerto, y subió al trono demasiado mayor. Intentó mantener la situación, más o menos próspera. Gobernó unos diez años, en los que hubo la primera oleada de ataques de los Pueblos del Mar, que sólo a duras penas
consiguió rechazar.





Amenmeses, Menmira Amenmeses
Hijo o nieto del anterior. Se sabe que reinó en torno a cuatro años, pero parece ser que fue un usurpador del legítimo rey, y que gracias a la connivencia de los sacerdotes de Amón en Tebas, tuvo gran influencia por todo el Alto Egipto. Comienza a perder poder la dinastía.






Seti II, Userjeperura Sethy
Hijo de Merenptah y posible padre de Amenmeses. Gobernó por espacio de seis años, quizás algo más, y como el resto de reyes del final de esta dinastía, apenas salió de la capital Pi-Ramsés. En sus tiempos el Imperio Hitita comenzó a desmoronarse también, pero no hizo nada por su ahora aliado, y se cree que tenía bastantes problemas internos como para poder demostrar fortaleza de espíritu.



Siptah, Ajenra Siptah
Se desconoce su filiación. Quizás fuese hijo de Amenmose, pero se sabe que no fue un usurpador. Fue otro rey-niño, y como Tutankhamón cien años antes, también fue manejado por alguien más poderoso que él que acabaría sucediéndole. Al parecer, sufría de una grave cojera en la pierna, lo que sin duda le incapacitó para ejercer eventuales acciones militares. Murió a causa de una enfermedad tras unos seis años de reinado.



Tausert, Sitra Tausert
Reina-faraón. Se estima que reinó en torno a ocho años, pero se ignora si se contabilizan los seis de corregencia con Siptah (parece ser que la hubo, como en el caso de Hatshepsut y Thutmose III). Ordenó destruir las referencias a Siptah y sustituyó en todos los textos su nombre por el de Sethy II, su difunto marido. En su época llegó la anarquía y se llega a hablar de un fantasmal faraón de presunto origen sirio. El problemático reinado de Tausert fue bruscamente sustituido por la llegada de más sangre de origen ramésida con Sethnajt, fundador la dinastía XX . Sería la última y más débil de las casas reales del Imperio Nuevo, que veía acelerar su caída.

 

martes, 20 de marzo de 2012

Cultura Egipcia - MEDICINA

La medicina egipcia se enseñaba en las "casas de la Vida" adjuntas a los templos. En ellas se realizaban los cuidados especiales a los enfermos y se formaba especificamente a médicos por medio de prácticas controladas por los sacerdotes, prácticas que luego ejercian con la clientela.

La medicina egipcia es una de las más antiguas, ya que el Papiro de Kahun del año 1900 a.C. revela conocimientos médicos de larga evolución  de hasta 3000 a.C.
Los egipcios se dedicaron a estudiar el porqué estaban enfermos y porqué se morian, pretendieron curar las enfermedades e intentaron sanar usando la magia y algunos medicamentos vegetales; tomaron nota de las plantas que causaban enfermedades, mataban o curaban.

Los conocimientos de la medicina Egipcia, nos han llegado a través de los Papiros médicos, que llevan el nombre de sus descubridores, el lugar de donde fueron encontrados o de los museos donde se encontraron.
Una buena fuente de información sobre medicina fue también el estudio sobre las momias y restos humanos en los que por estudios de Paleodiagnóstico, se conoce de las enfermedades que padecieron y permiten deducir las causas de la muerte de estas momias, se han estudiado las secuelas de fracturas, así como el dibujo de herramientas, instrumentos encontrados en los antiguos sepulcros y templos.

Los embalsamamientos  no estaban relacionados con la medicina, pero demostraron conocimiento de anatomía, ya que manejaban las vísceras, el contenido del cráneo y el corazón que era el centro del sistema de la vida, el curtido de la piel, los vendajes y la forma de conservar las momias.



Son casi doce los papiros encontrados y descifrados, en unos describe recetas y fórmulas mágicas de contenido médico, otros enseñan Ginecologia y Obstetricia, otros describen los conocimientos cardíacos, "El Libro del corazón", otros sobre  enfermedades de los ojos. Pero los papiros más importantes son los estudiados por George Ebers y Edwin Smith que revelan importantes y útiles datos para documentar la medicina en el Antiguo Egipto.


Papiro Ebers (1550 a.C.) es considerado como un tratado de Medicina, Ginecología e Higiene, donde hay gran cantidad de esquemas de anatomia y fisiologia del corazón y de los vasos. Describen los 48 vasos que van a todo el organismo, estudia el tracoma y hace referencia a siete mil sustancias medicinales, ochocientas fórmulas con datos cuantitativos de los compuestos, ya que los egipcios fueron grandes alquimistas

Papiro Edwin Smith es de contenido quirúrgico, contiene una precisión en sus descripciones y detalles de las afecciones quirúrgicas: heridas, fracturas óseas, luxaciones, quemaduras, abscesos, tumores que se pueden producir de la cabeza a los pies, descripción de mucho instrumental quirúrgico. Este papiro es considerado como un tratado de Cirugia de Urgencia.


Papiros de Grapow y Deines se relata el desarrollo de la farmacia, hasta setecientos medicamentos en la preparación de remedios y perfumes; existian los alquimistas, que buscaban la "Piedra filosofal" la sustancia mágica para curar las enfermedades y rejuvenecer a las personas, aumentar la potencia sexual y la inmortalidad, buscaban lograr oro de los metales. Los egipcios fueron destacados farmacólogos y entre los remedios más usados se menciona: la cebolla, ajos, miel, cerveza, higos, semillas de lino, mirra, aloes, azafrán, opio y lechuga. El uso de purgantes era muy frecuente.


Los médicos egipcios estaban organizados, eran famosos y respetados tanto en su pais como en Grecia y Mesopotamia. Existia en su organización sanitaria el título de Jefe de los Médicos. Los egipcios llamaban a los médicos Sun-Nu, que significa "el hombre de los que sufren o están enfermos" y en sus diagnósticos mezclaban la ciencia y la magia. Los médicos egipcios determinaron y aprendieron las especialidades, y se dividieron de la siguiente forma:
Suno: Médico general.
Suno-Ir: Oculista.
Sehedy-Suno: Inspector médico.
Suno-Generet: Médico del trabajo.
Sa-Hermen: El que hace cauterizaciones.



La asistencia sanitaria era gratuita, el estado pagaba a los médicos, que tenian que utilizar y cumplir con un protocolo, anotando el aspecto del paciente, estado de conciencia, poder auditivo, olor del cuerpo, escalofrios, aspectos de las secreciones, orina, flema especificando el aspecto, los edemas, la tempeeratura y alteraciones del pulso, es decir... prácticamente una historia clínica del paciente.
Habian tres categorias de médicos:
  1. Los que practicaban una terapéutica medicamentosa.
  2. Los cirujanos llamados también "Sacerdotes de Sachemet" (diosa con cabeza de león, madre de Imhotep).
  3. Los magos o conjugadores de enfermedades.
En el Antiguo Egipto las leyes sanitarias eran muy estrictas, la higiene era escrupulosamente cumplida, habia ordenanzas médicas de vigilar las aguas, no solamente para la limpieza de los vivos sino también para la higiene mortuoria.

Dioses relacionados con la medicina egipcia:

  • Imhotep: Vivió en el 2700 a.C., genio polifacético, visir del faraón Zoser (2700 a.C.), arquitecto, constructor de la pirámide de Saqaara y del templo de Edfu, poeta, escriba, deificado después de su muerte y finalmente Dios de la Salud de Egipto.
  • Isis: Diosa de la Salud.
  • Seth: Hermano de Isis, llamado el maligno, causante de las enfermedades.
  • Thoth: Fuente de todo conocimiento y médico de Dioses.
  •  
     
La Oftalmologia se desarrolló extraordinariamente, ya que las enfermedades de los ojos eran muy frecuentes "Oftalmia del Desierto" conocida hoy como Tracoma endémico.

    domingo, 4 de marzo de 2012

    Los sucesores de AmenHotep IV
    Fin del Cisma Amarniense

    Con el reinado de los siguientes faraones se da fin al Cisma Amarniense y se completa la Dinastía XVIII.

    Nefertiti. Algunas hipótesis sustentan que tras la muerte de su marido en el año 1362 a. C., Nefertiti continuó fiel al culto de Atón, en medio de la reacción conservadora que, en poco tiempo, condujo a la restauración de la religión tradicional y del poder de la casta de los sacerdotes de Amón.

    Semenejkara. Parece ser también que la desaparición de Nefertiti coincide con un cúmulo de hechos que sacudieron a la familia real entera:

    La desaparición de la otra esposa de Akhenatón, Kiya, 
    El ascenso de la princesa Meritatón a gran esposa real y 
    La aparición de la fantasmal figura de Semenejkara (el nuevo corregente del faraón).

    Muchos han querido ver en todo esto el último ascenso de Nefertiti en el poder, pasando de reina-faraón a un faraón masculino. Se suprimiría la posible competencia de Kiya (quien caería en desgracia por causas desconocidas) y dado que todo rey necesita una gran esposa real, ¿quién mejor que Meritatón para sustituir a su madre, ahora rey?

    Meritatón. Nació en Tebas, la mayor de las hijas de Akenaton y Nefertiti, y fue criada en Aketaton. Aproximádamente en el año 12, se casó con su padre, ya que, presumiblemente, éste quería lograr la pureza de sangre casándose y teniendo descendencia con algunas de sus hijas.
    Merit Aton siguió ostentando el título de Gran Esposa Real, durante la corregencia de Nefernefruaten, supuestamente Nefertiti en los últimos años de vida de Akenaton.
    Cuando Nefertiti desapareció de la vida política y social, Merit-Aton la sucedió. (1.338-1.336 a.C.)
    Durante varios años es corregente con Semenejkara, su supuesto marido, aunque, según algunos historiadores Semenejkara fuera la misma Nefertiti.
    Más tarde, Merit-Aton fue coronada rey, por derecho de sangre, con el nombre de Anket-keperu-Ra Merit-Aton.
    Murió en Amarna, el lugar de su enterramiento se desconoce, aunque se especula con que su momia puede ser la que apareció en la tumba kv55, en un sarcófago que, en un principio, se creyó de Kiya.

    Tutankhamón. El breve reinado de Semenejkara en solitario, fue pronto sucedido por Tutanjatón, más conocido bajo el nombre de Tutankamon, quizás el hijo de Akhenatón y la desdichada Kiya. Se casó con la tercera hija de Nefertiti, Anjesenpaatón. La real pareja debía ser relativamente joven. Algunas teorías sostienen que Nefertiti, que aún vivía, aunque ya privada de la corona, habría influido sobre ellos. Si la teoría fuera cierta, esta influencia, y probablemente su propia vida, acabó en el tercer año del reinado del faraón Tutankhamón, en 1331 a. C. Ese año fue en el que el faraón renegó del culto “monoteísta” de su padre y manifestándose como partidario del culto de Amón. A la vez, la familia real dejó la ciudad de Amarna y restituyó la capital en Tebas.

    Ay. Un auténtico animal político que había sido capaz de sobrevivir a cuatro reinados diferentes siempre en la cima, hasta que consiguió ser coronado faraón ya en su vejez. Al parecer Ay era el padre de la reina Nefertiti, pero pese a estar emparentado con los llamados "herejes de Amarna" salió airoso de cualquier conjura y antes de ser coronado era ya el visir del rey-niño Tutankhamón, una marioneta suya.

    Al subir al trono Ay había pactado con su principal rival, el general Horemheb, que a su muerte él le sucedería, por lo que para ello debería casarse con Mutnedymet. Es de suponer que a esas alturas la mujer ya debía de haber alcanzado, al menos, la treintena, por lo que también su descendencia se veía complicada dada la época.

    Horemheb y Mutnedymet (Hermana de Nefertiti) . Atado y bien atado el asunto de la sucesión, no hubo ningún problema cuando Horemheb fue faraón y se casó con Mutnedymet, ascendida al rango de Gran Esposa Real. Mas el nuevo rey ya nada tenía que ver con la ancestral dinastía XVIII, y gobernó con mano de hierro el país, borrando de él toda huella de sus inmediatos antecesores, los protagonistas del "Cisma de Amarna".

    Horemheb y el clero. Horemheb, devoto de Horus, restableció la alianza de la oligarquía y el ejército con los sacerdotes de Amón, posibles aliados en su ascenso al trono, devolviéndoles algunos privilegios, y comenzándose a planificar la destrucción de Ajetatón, la capital erigida por Ajenatón, misión que realizarán faraones posteriores.
    A su muerte, tras 28 años de reinado, le sucedió Ramsés I, general de confianza, con quien dará comienzo la dinastía XIX.

    LA POLÍTICA EXTERIOR DE AMENOFIS IV

    Durante muchos años se creyó que Amenofis IV (Ajenatón) era el responsable del derrumbamiento del Imperio Egipcio en Asia. Se aducía al testimonio  de la correspondencia diplomática de El-Amarna en la que aparecen los reyezuelos locales pidiendo ayuda a la corte contra los enemigos del imperio sin que la recibieran en la mayoria de los casos.
    Ajenatón fue capaz de mantener el statu quo en los territorios conquistados de Canaán y Libia, Aunque la destrucción de los restos de su reinado no ha dejado muchos  documentos de política exterior, la correspondencia con otros reyes coetanos guardada en los archivos de éstos, muestra su actividad diplomática, aunque probablemente delegara muchas de sus obligaciones en sus colaboradores.

    Debido a la política exterior que sus antecesores llegaron a formar el sistema de alianzas entre los estados de Babilonia, Mitanni, Asiria, Hati y Egipto, implicaba un mantenimiento statu quo internacional, posibilitando un gran entramado de relaciones diplomáticas. En estas relaciones, el trato que se dan entre los reyes son de "hermano".
    En los estados vasdallos o dentro de la esfera de influencia egipcia, el trato era mucho más servil, siendo el faraón tratado como "Mi Señor" de forma habitual.
    Ajenatón mantuvo el sistema de alianzas heredado de su padre, Tutmosis. Los reyes aliados ofrecian amistad y alianza a cambio de oro faraónico y los estados vasallos imploraban atención de parte del faraón para recibir recursos o ser beneficiados y conservar el poder.
    Este equilibrio se mantuvo durante el reinado de Ajenatón, aunque con tendencia a desestabilizarse por la belicosidad y poderio que estaba adquiriendo Hati, que habia empezado a atacar el reino de Mitanni, que inutilmente pidió auxilio a Egipto. El liderazgo que alcanzó el reino hitita llevaría una serie de confrontaciones bélicas entre Egipto y Hatti que se prolongarian desde el gobierno de Tutankamón hasta el de Ramses II, quien firmaria una paz duradera estableciendo un nuevo statu quo internacional.






    Tablilla con escritura cuneiforme que pertenece a las tabletas que conforman las Cartas de Amarna; se trata de un mensaje del rey Tushratta de Mitanni al faraón Amenhotep III, padre de Ajenatón, sellando una alianza entre ambos países con el compromiso matrimonial de la princesa mitanni Tadukhipa. Es uno de los primeros registros históricos que reflejan la existencia de relaciones diplomáticas en la antigüedad.

    jueves, 23 de febrero de 2012

    AKENATÓN / AMENHOTEP IV

    La última parte de la Dinastia XVIII ofrece una época en crisis, más ideológica que institucional, que supone un corte total y único en la Historia de Egipto.
    Amenhotep IV - Neferjeprura (1350 - 1334 a.C.) sucesor de Amenhotep III y la reina Tiy. Se educó en Hermonthis, llamada la "Heliópolis del Alto Egipto".
    Tuvo un hermano mayor llamado Tutmosis y cinco hermanas, y varios medios hermanos hijos de las esposas secundarias del rey. Tutmosis murió antes de heredar el trono, por lo que Ahenatón fue el sucesor.
    El cargo de "Gran Esposa Real" le fue concedido a Nefertiti. Tuvo otra esposa llamada Kiya, con la que tuvo dos hijos, uno de ellos... el segundo, fue Tut-Ankh-Amón.


    RELIGIÓN

    Es conocido, principalmente por el cambio religioso que produjo en el año 2 de su reinado, sustituyendo la primacia del culto del dios Amón por la de Atón o disco solar, manteniéndose el culto a los tradicionales dioses egipcios por lo que NO se puede hablar de monoteísmo y sí de "panteísmo".
    A comienzos de su reinado aún se hace representar haciendo una ofrenda al dios Amón en el momento en que se abre la cantera de Gebel el-Silsilah. Pero en la construcciones que inicia en Karnak para el Atón, en los 12.000 "falatats" o bloques de arenisca de pequeño tamaño rentilizados por Horemheb, en el noveno pilón, ha cambiado el culto de Amón con una nueva religión de tendencia monoteista (un henoteísmo que desplaza las divinidades secundarias) en la que Atón, el disco solar, es el demiurgo universal, pero no el único dios de Egipto (Un solo Dios es todo).

    Entre los sumerios y los eblaitas del III milenio ya habia empezado a manifestarse en todo el Próximo Oriente una nueva dimensión religiosa, lo que se denomina piedad personal que queria decir la vinculación directa del hombre en un dios en cuyas manos ponia su destino.

    La reforma de El-Amarna fue la decisión de un hombre que se ha opinado de todo y que a lo mejor haya que situarlo entre desequilibrado y genial, que, convencido de su idea, trató produciendo en su país y habitantes más conmociones irrepetibles que en toda su larga historia.
    El dios Amón era una divinidad que estaba presente en todas las cosas, que no tenia necesidad de ser representado por estatuas. Sus Santuarios no eran oscuros y reservados, sino  que eran abiertos para que el dios en persona los visitase y el Disco bañase con sus rayos a sus fieles y a toda la Tierra y lo que hay en ella.  Mientras que el faraón era su profeta, el que habla con el dios y transmite sus enseñanzas.
    El disco solar se le representaba con unos rayos que terminaban en manos que sujetaban el signo Ankh "Vida".
    Desaparecen durante el Período Amarniense todas las menciones del dios aunque las representaciones osiríacas se mantienen aún entre la familia real, como lo atestiguan los colosos osiríacos que representan al rey.

     
    (Fragmento del "Himno a Atón" de la tumba del visir Ay)

    Eres tú quien desarrolla el embrión en la hembra,
    tú quien crea la simiente en el varón,
    tú quien da vida al hijo en el seno de la madre,
    tú quien le mandas el consuelo que apacigua sus lágrimas,
    tú, la nodriza de quien aún esté en el vientre materno
    tú el que no deja de dar aliento a la vida de cada criatura.
    Cuando salen del seno materno para respirar, el día de su nacimiento,
    tú abres al instante su boca y les das lo necesario.



     

    lunes, 20 de febrero de 2012

    POSIBLES FALLOS DEL "CISMA AMARNIENSE"

    Los fallos que los diferentes autores atribuyen al Cisma de Amarna pueden resumirse en una serie de puntos, entre los que se destacan:
    • El posible fanatismo de los adoradores del Atón y su persecución contra fieles de Amón.
    • Que el culto del Atón no aceptaba, en parte, las tradiciones, tan arraigadas en el pueblo egipcio.


    El pueblo llano debió sufrir una convulsión muy compleja en su vida espiritual y cotidiana. Primero veia abandonados por orden real sus antiguos y múltiples dioses, a los que durante milenios habia acudido en busca de ayuda y consuelo. A la vida cotidiana debió afectar el traslado a la capital de Tebas a El Amarna, con el consiguiente desplazamiento económico del pais hacia el norte. La corte era el centro de redistribución  de la riqueza de todo Egipto. Los obreros que trabajaban en la zona tebana, tanto en la orilla derecha (Tebas) como en la izquierda (complejos de templos y necrópolis tanto reales como privadas) tuvieron que verse afectados profundamente en su economia, aunque pudieron trasladarse a  trabajar en la nueva capital.
    Por último, todo el clero de los templos de Karnak y Luxor, el templo de Amenhotep III, etc., aunque tuvieron sus posesiones, se vieron oficialmente perseguidos y apartados del favor real. Este clero debió ser el principal enemigo de la reforma.
    Como consecuencia a todas estas cosas, es posible entender el por qué no debió ser admitida nunca por la generalidad del pueblo egipcio y no debió extenderse mucho, aunque en Nubia se fundara la ciudad de Gematón.
    Se construyeron algunos edificios como el palacio del norte, el gran templo de Atón, instalaciones oficiales, un segundo palacio de ceremonias, residencias de funcionarios del gobierno, necrópolis de cortesanos y la tumba real con su correspondiente aldea de obreros que trabajaban en ella. La tumba real se ubicó en el Wadi que desemboca en la gran hoya de El-Amarna.

    El-Amarna fué construida deprisa y en su m,ayor parte de adobe. Paredes y suelos cubiertos de estuco recibieron pinturas de tonos azules y rojos. Muchos frescos tuvieron sus modelos en los del palacio de Malqata. Tienen una viveza única en el arte egipcio, especialmente los pájaros revoloteando entre plantas, ya que el faraón amaba los deportes acuáticos y los animales.
    Las casas particulares en ruinas, permiten conocer el medio en que vivian las gentes de dicha ciudad.
    Fué inaugurada y dedicada a Atón en una ceremonia que se registró en las citadas tres estelas grabadas en las rocas del lado oriente de la ciudad. Después se añadieron las once restantes. Las estelas se erigieron con el fin de fijar los límites de la ciudad con toda precisión y reafirmar la voluntad del rey de mantenerla como propiedad del dios y como residencia real dedicada a la adoración a Atón.

    Por esos años se desató el cólera del rey con violencia incontenida contra Amón y todo lo que éste significaba. Se martilló el nombre divino en los monumentos, incluso los más venerables, como la segunda estela de Kamose.

    (Enlace de la ciudad de Amarna en 3D):

    http://amarna3d.com/PROJECT-AMARNA_files/gallery/hires/amarna01.jpg

    CONSECUENCIAS DEL "CISMA DE AMARNA"

    La sustitución del gran Sacerdote de Amón por el de Atón, causó una revolución religiosa, política (por el gran poder político y económico que perdieron los sacerdotes del dios Amón) y social (se produjeron desórdenes y asesinatos de fieles de Amón por los de Atón y viceversa). Se produce también la primacia del cuelto en el cielo al sol (Ra) visible por su Disco (Atón) del cual emana luz y todo bien, aunque no se dejó de adorar a los dioses locales oa la misma Wadjet, la diosa cobra que se yergue en la parte inferior del disco solar en sus representaciones amarnienses.
    Atón era una designación para el disco solar, que se usaba desde el Reino Antiguo y que en tiempos de Amenofis III, aparece como una forma de Amón. Se le representó como un disco que lanza rayos terminados en manos que tienden a los humanos el jeroglifico que significa "vida", en escritura jeroglifica egipcia o Ankh.

    En el año 4 de su reinado se abandonó la antigua capital, Tebas y se construyó a partir del año 5 otra más al norte, en el hoy pequeño poblado de El-Amarna, en un lugar "revelado por el mismo Atón" a la que llamó Aket-Atón (Horizonte del Disco). Se trata de un amplio espacio semicircular al lado del rio, circundado de montaña en el lado oriental del Nilo, de una extensión de unos veinticienco kilómetros. Era un paraje virgen marcado por el rey con catorce estelas: once sobre la orilla oriental y tres sobre la orilla occidental.



    Mapa de Tell el-Amarna




    Amenofis IV transformó su nombre de Horus, "Toro poderoso de las grandes plumas" que lo vinculaba a Tebas, en "Toro poderoso amado de Atón".
    Su nombre de Nebty "A la gran realeza en Karnak" se convierte en "A la gran realeza en el Horizonte del Disco".
    Su nombre de Horus de Oro, "Quien eleva las coronas en la Heliópolis del sur" en "Quien eleva el nombre de Atón".
    Conservó su nombre de coronación y cambió Amenofis en Anj-en-Atón o Akhenatón: "Agradable a Atón".

    Akhetanón construyó a su dios un templo en Tebas, cerca del templo de Amón. En él se colocaron estatuas en las que se evidenciaba un estilo expresionista. Habria que admitir que Akhenatón tenddría una personalidad feminoide, lo cual es posible si se tiene en cuenta la confusa ideologia del rey. Las caras son alargadas con una mandíbula excesivamente prologanda. No es difícil imaginar el impacto que éstas y otras imágenes producirían en el clero de Amón y entre las gentes que desde hacia siglos habían visto al faraón representado de una forma canónica, casi inmutable en su aspecto e idealización respondiendo a un concepto tras el cual subyacía una teología política milenaria.

    domingo, 19 de febrero de 2012

    REFORMA AMARNIENSE:
    IMPLICACIONES SOCIOPOLÍTICAS

    Las ideas de Amenofis IV son una vuelta a los orígenes de la cosmogonía solar. Atón se identificaría con Harakes-Re, el sol naciente concebido como espíritu puro.
    El rey se proclama "urmaa", gran vidente y se afirma como jefe directo del culto, lo que desposee al Gran Sacerdote de Amón de sus prerrogativas.

    El faraón populariza la doctrina de Heliópolis, adoptando una simbología propia y suprimiendo dioses intermedios (La Gran Enéada).

    Amón pierde su cualidad de dios dinástico. Amenofis IV abandona Tebas (Amón era su dios local) y construye una ciudad (El-Amarna). La religión de Atón se empieza a propagar incluso por medios violentos.

    La doctrina de El-Amarna se consolida como monolatría (henoteismo) militante, cuyo dios principal es Atón y su profeta el faraón Akhenatón (el elegido de Atón)

    El gobierno del Estado se democratiza al no conservar la oligarquía sus posiciones tradicionales.

    Los altos cargos de la administración son reemplazados por nuevas personas que tienen mas competencias y funciones, ya que se suprimen las funciones paraestatales de los sacerdotes de Amón. Se reorganiza la burocracia que es dirigida con rigor por el mismo faraón.

    La corte es de origen cosmopolita, el faraón confía altos cargos a personas de origen asiático. Egipto abandona su política de conquista y comienza una era diplomática de aspiraciones pacíficas y de colaboración con los distintos pueblos.

    Ciudades imperiales son fundadas en Nubia y Palestina en un intento de hacer penetrar las nuevas ideas políticas y religiosas en Asia

    Por todo lo expuesto, las implicaciones sociopolíticas de la reforma amarniense fueron las siguientes:
    1. El clero de Amón pierde su posición preeminente en el Estado.
    2. El clero de Heliópolis, al principio favorable a Amenofis IV, se aleja de él.
    3. Los cultos y dioses locales son prohibidos (aunque fue inútil esta prohibición).
    4. Se generaliza la oposición a Amenofis IV.
    5. Los bienes de los templos son secularizados.
    6. La clase sacerdotal desposeída de sus bienes pierde su función política
    7. La oligarquía, privada de los grandes recursos económicos de procedencia sacerdotal, ve desaparecer su prestigio y poder.
    8. El faraón concibe a Atón como dios universaal, que extiende sus beneficios a todos los hombres.
    9. Atón se convierte en dios de todo Egipto y ante su doctrina desaparecen los cultos nacionales.
    10. Un solo dios supremo: Atón. Un solo monarca: el faraón, su profeta y vicario. Todos los hombres son iguales ante ambos omnipotentes.

    POSIBLES CAUSAS DEL CAMBIO DEL CULTO
    DE AMÓN POR EL DE ATÓN

    Aldred considera este cambio como consecuencia de una nueva orientación ideológica, de los acontecimientos sociopolíticos del momento, y de la influencia de los cultos del exterior, especialmente de Mitanni, ya que las princesas mitannias formaban parte del séquito y harén real.
    Esta influencia exterior también alcanzó, además de la religión, el arte, la poesía, la política y la economía en la corte real de Egipto.

    Las distintas hipótesis acerca de las causas de este cambio tan inmediato son las siguientes:
    1. (Pee) Debido al fanatismo del rey.
    2. (Spiegel) Origen político, provocado por el poder excesivo de los sacerdotes de Amón. Debido a este cambio serían desposeídos de su poder político y económico. Los sacerdotes de Amón serían sustituidos por otros del Atón.
    3. (Drioton) Amenofis IV era pacifista, adorador de un dios universal, idealista, soñador e incapaz de gobernar de manera eficaz en función de las necesidades prácticas del gobierno de Egipto.
    4. (Pirenne) La influencia de su madre, la reina Tiyi, y su mezcla racial, llevó a Amenofis IV al liberalismo y espiritualismo monoteísta absoluto.
    5. (Wolf) Las causas del cambio tienen un origen anterior a la Dinastía XVIII, ya que existía el culto de Ra-Atón en Heliópolis durante la Dinastía V.
    6. (Grimal) Es un cambio evolutivo desde los comienzos de la Dinastía XVIII, un proceso de "solarización" (Ra) de los principales dioses, como ocurrió con Amón-Ra, que no pretendía el monoteísmo. Aunque ocurre una fusión de múltiples competencias en el Creador que es , principalmente, el Sol (Ra). Amenofis IV escoge el aspecto visible del astro-dios (el Disco) para adorarlo, pero su papel ya estaba definido en la teología heliopolitana. En la parte delantera del Disco, la diosa Wadjet, el uraeus, estaba siempre presente.
    7. Una prueba más de que esta etapa monoteista no existió, es el Himno a Atón, escrito con variantes notables en las tumbas de Ay, Api, Merira y otros cortesanos amerrienses, encontrados en las rocas de la necrópolis norte que circundan el-Amarna. El más completo y detallado es el denominado Gran Himno de la tumba de Ay (anotado en el enlace Himno al Dios Atón)
    Es probable que la gran mayoría de cortesanos y súbditos aceptaran cualquier innovación religiosa sin rechistar, tal como evidencia sus estelas con himnos al Atón.
    Seguramente la reina madre Tiyi y la gran esposa real Nefertiti (la bella que viene de lejos) fueron partidarias entusiastas.
    También es de suponer que a Amenofis IV le asistieron grupos minoritarios de élite intelectual, que eran capaces de comprender las elucubraciones del faraón.
    Una última anotación importante es que la tradición histórica no consideró a Amenofis IV como legítimo rey, según puede notarse por la Lista Real del templo de Abidos. Pero la huella de El-Amarna quedará indeleble en toda la época ramésida y la religión egipcia se verá influenciada notablemente por el espíritu de las creencias a Atón, poniendo al faraón y a los dioses más cerca de los hombres.

    domingo, 5 de febrero de 2012

    AMENOFIS III (Amenhotep III)

    Generalidades

    Posiblemente Amenhotep III fue coronado siendo todavía un niño, probablemente a una edad entre los seis y los doce años. Fue debidamente regido en su infancia por su madre, la reina Mutemuia, y por un consejo de regencia.


    Ver video relacionado con los hititas (se menciona a Subiluliuma)

    Sucesor de Tutmosis IV - 1386  a 1349 a.C. - mantuvo las buenas relaciones con los asiáticos, casándose también con princesas de Mitanni, con Giluhepa y Taduhepa. Si ningún éxito, el gran rey hitita, Subiluliuma, se le enfrentó en aquellos tiempos.

    El período de Amenofis III fue el más brillante de la Historia de Egipto, tiempos de fortaleza, paz y prosperidad con manifestaciones en el lujo de la corte, en las obras de arquitectura y sobre todo en las tumbas reales y en las de los funcionarios.

    Política exterior

    En el séptimo año de su reinado hubo una campaña militar en Nubia, de notable superioridad egipcia, en la que el resultado fue la esclavización de 1.052 nubios (según restos encontrados en el palacio de Tebas llamado Malqatâ).

    Las relaciones externas con los príncipes del Próximo Oriente pueden seguirse por la correspondencia de El-Amarna, en lengua acadia (lengua diplomática de la época, los egipcios solo la utilizaban para la correspondencia internacional, los escribas empleaban un acadio repleto de cananaísmos). Lo curioso en esta correspondencia es leer que los monarcas de Babilonia piden a los reyes de Egipto oro a cambio de sus propias princesas.

    Matrimonio e hijos

    Amenofis III tuvo como esposa real a Tiyi, mujer de origen burgués hija de un personaje destacado, Yuya, que jugó un importante papel político. Tiyi era una mujer de gran belleza y de un carácter e inteligencia fuera de lo común. Le dió seis hijos a Amenofis III, quizá un Tutmósis IV que murió sin reinar y además el futuro Amenofis IV, y cuatro hijas, dos de las cuales llevaron también el titulo de reinas: Satamón e Isis.

    Nota: Tiyi (Tiye) seguía viva el año 8 de su hijo Akhenatón. Fue asociada a su esposo como personificación de Maât. Su momia se conserva en la tumba KV 55 o KV 35.

    Ya viejo, Amenofis III, se casó con otra princesa mitannia llamada Taduhepa (algunos egiptólogos la indentifícan, sin prueba alguna, con la reina Nefertiti, posterior esposa de Amenhotep IV).

    Fue una característica innovadora, en este reinado de Amenofis III, la emisión de escarabeos conmemorativos en los que se comunicaba al pueblo hechos destacados (cacerías, construcciones, etc). En uno de estos escarabeos se cita el matrimonio del rey con una princesa de Mitanni llamada Giluhepa, que llegó a Egipto con un séquito de 317 personas.
    Escarabeo de Amenhotep III procedente de Tebas (Egipto). Reino Nuevo, XVIII dinastía, año 11 de su reinado (1379-1380 a.C.). Actualmente en los Museos Vaticanos. (INV 25101)

    Religión

    Una interesante e importante faceta de este reinado es la evolución de la sensibilidad tanto social como religiosa que en cierta medida dispondrá los sucesos del posterior reinado.

    En el ámbito religioso empieza a destacar el dios Atón, hasta entonces poco conocido. se aprecia este hecho en dos himnos al dios Sol de los hermanos Suti y Hor, que vivieron durante el reinado de Amenofis III.

    Se trata de un proceso de asimilación de Amón a otros dioses (Ra, Atum, Haraktes y Khepri) y su forma visible, el disco solar, el Atón que ahora se manifiesta como el mismo dios Sol.
    El segundo himno expresa lo siguiente:

    Gloria a ti, Atón del día,
    creador de todos, el que hace vivir,
    gran halcón, de plumas brillantes,
    escarabajo que se hace a sí mismo.
    Autocreador, increado.
    Hijo mayor de Horus y Nut.
    Aclamado en su horto y ocaso.
    Hacedor de lo que la tierra produce,
    Khnum y Amón de la Humanidad
    que se apoderó de las dos tierras desde lo grande a lo pequeño,
    madre benéfica de hombres y dioses.

    Es sin duda alguna una evidencia que precede a las ideas de Akhenatón y su Himno a Atón.

    Construcciones

    En la construcción se conservan las ruinas del templo funerario de la orilla occidental, de la que quedan en pie dos colosos del rey "colosos de Memnón", de los que alude a ellos una estela de El Cairo.

    Construyó también uno de los monumentos más bellos del arte universal: El templo de Luxor, en Tebas, como Harén meridional de Amón, que venía en barca desde el Templo de Karnak en la Fiesta Set para realizar la hierogamia con su esposa, la diosa Amonet.

    Construyó otro santuario dedicado a Amón enfrente de Luxor, una barca para Amón de cedro del Líbano, el tercer pilono de Karnak, dorado de oro traído de Nubia y otro templo de Amón que unos creen en Karnak y otros suponen que hace referencia al templo de Soleb.

    Final y muerte de Amenofis III

    Hacia el final de su vida, Amenofis sufrió una prolongada enfermedad. Sus primeros retratos lo representan como un príncipe hermoso, pero en sus últimos años es retratado gordo e hidrópico. Fue enterrado en el valle de los Reyes, en una magnífica tumba acorde con su figura, tras un reinado largo y espléndido. Le sucedió su hijo, que accedió al trono como Amenofis IV, pero que es más conocido como Akenaton.