domingo, 29 de enero de 2012

TUTMOSIS IV

Su reinado fue entorno a los años 1400 a.C y 1390 a.C.
Era uno de los muchos hijos de Amenhotep II, y sus esperanzas para obtener el trono de Egipto eran prácticamente nulas, por haber otros hijos reales por delante de él y además de haber nacido de su esposa secundaria de nombre Tiya. Sin embargo por azares del destino, a la muerte de su padre ya habían fallecido los posibles candidatos al trono y pudo ser coronado rey.

En su corto reinado comienzan a activarse los cambios que acabarían por desembocar en la crisis de Amarna bajo el reinado del que seria su nieto, Akhenatón. El poder del clero era demasiado grande y ya empezaban a competir con el faraón, debido a las inmensas riquezas que había recibido tiempo atrás. Por ello, en vez de hacer como sus antecesores, que legitimaban su acceso al trono gracias a la intersección de Amón, Thutmosis IV optó por declarar que era el dios Ra, quién le aseguró que seria rey si desenterraba de la arena la Gran Esfinge, que yacía semienterrada desde hacia varios siglos, y olvidada por todos. Erigió un templo hermoso en el Valle de los Reyes. Querer equilibrar el poder religioso convirtiendo a Ra en un competidor de Amón fue una estrategia que, a corto plazo, funcionó muy bien, y Thutmosis IV, disfrutó de un reinado tranquilo en el que se dedicó principalmente, a dejar las cosas como estaban y a mantener el esplendor internacional del país, si bien no, mediante conquistas, con las primeras alianzas matrimoniales.

Debido a no ser hijo de una Gran Esposa Real, tuvo que casarse con dos medio hermanas suyas, las princesas Iaret y Nefertari, con las que tuvo  infinidad de hijas. Su primogénito y futuro sucesor nació de su primera esposa Mutemuia, de origen humilde, cuando era apenas un príncipe.

Murió joven, y le sucedió su hijo mayor Amenhotep III, un niño de doce años por entonces. Su cuerpo fue enterrado en el Valle de los Reyes. Su momia fue enterrada en la tumba de Amenhotep II, en un buen estado de conservación.


"LA ESTELA DEL SUEÑO"
Entre las patas delanteras de la Gran Esfinge de Giza se encuentra una estela de granito de 3,6 metros de altura y 15 toneladas de peso conocida como "La Estela del Sueño". Fue erigida por el faraón Tutmosis IV en su primer año de reinado, tal y como refleja el texto de la estela, es decir, después de más de 1100 años desde que la Gran Esfinge fuera tallada en la roca de la meseta de Giza probablemente bajo el reinado de Khafra (Kefrén), de la IV Dinastía. Esta estela en realidad es un dintel procedente de una puerta del templo funerario de Khafra.

La parte superior de "La Estela del Sueño" nos muestra a Tutmosis IV realizando ofrendas y haciendo libaciones a la Esfinge, donde los jeroglíficos la identifican con Horemakhet (Horus del Horizonte, el dios con el que los egipcios del Imperio Nuevo identificaban a la misma). Después, comienza un texto (desgraciadamente no íntegro).
Nos cuenta como un día de cacería, el aún príncipe Tutmosis IV, se quedó dormido al lado de la Esfinge, que por entonces estaba medio cubierta por la arena del desierto, y tuvo un sueño. En el mismo, la Esfinge se presentaba ante él como una fusión de dioses solares y le pedía que le retirase la arena que la cubría. A cambio, la Esfinge le prometió que algún día sería faraón. Dicho y hecho, el príncipe Tutmosis hizo caso a lo que la Esfinge le había pedido y finalmente ésta cumplió su palabra y aquel joven príncipe se convirtió en el faraón Tutmosis IV.